domingo, 19 de agosto de 2012

Lo Que Mi Madre Me Enseñó!!!


     Si pienso en mi niñez, cuando quería obtener algo más que una simple chuche o un paseo al parque, tenía que hacer algo para merecerlo. En algunos casos bastaba con portarme bien, que era ya un gran logro para una niña inquieta e inventora como era entonces; sin embargo, en algunas ocasiones necesitaba hacer algo más: Una organización a fondo de mi armario, unas notas sobresalientes en materias que me habían dado trabajo, comerme el plato de la comida que mas detestaba, en fin… Hoy en día agradezco la lección que me enseñó mi madre con esta forma de educarme. No doy por sentado que deba recibir nada por ser simplemente su hija. Si quiero algo, me lo tengo que ganar. 

     Más allá de la lección que me dejó para nuestra mutua relación, mi madre me enseñó y me sigue enseñando, que nadie está obligado a regalarme nada y que aun cuando las leyes lo llamen “derecho”, hay cosas que se deben merecer, ganar, a base de sacrificio y esfuerzo o de cumplir obligaciones para que sean luego valoradas. 

     Una de las cosas que llamaron mi atención al trasladarme a un nuevo país fue la larga lista de “Derechos” que siempre iban asociadas a cualquier bien o servicio y la normalmente diminuta (y ambigua) oración que se le agregaba en el aparatado “Obligaciones”. “Esto no es lo que me han enseñado”, -pensaba-. Lo que sucede es que ahora se le quiere arrebatar de golpe una gran lista de “derechos” a la generación que entiende que son cosas que se “merecen”, que ha cotizado para ello, que se ha esforzado por prepararse (o no) para que ahora le vengan a cambiar los esquemas. “No se nos ha enseñado a esforzarnos, sino a esperar que nos llegue la ayuda” – comentaba un joven parado que le costaba más salir a trabajar que quedarse al cuidado de su niño y recibir el subsidio por desempleo. Yo lo entiendo!!!

     Se invierte tanto en campañas electorales para cambiar la forma de pensar de un ciudadano sobre un partido u otro, o sobre un candidato u otro, por qué no se intenta orientar esfuerzos a modificar la programación de toda una generación, en lugar de un cambio forzado de rumbo (que siempre deja algo de mal sabor). Cuando le enseñamos a nuestros niños algo nuevo, lo hacemos delante de ellos, para que vean cómo deben hacerlo. No me digas que es necesario un esfuerzo de mi parte….. Enséname cómo se hace. A ver, primero hazlo tu!!!!

DMM

2 comentarios:

  1. Sacrificio, esfuerzo.
    Obligaciones, valorar.
    Cambiar el pensamiento del ciudadano, es difícil.
    Orientar esfuerzos para modificar toda una generación, quizás no solo una, si no, varias generaciones.
    Cambio forzado, mal sabor.
    Sin duda, tenemos una mala gestión política.
    Yo entiendo que quieres decir: "Empieza, que yo te sigo".

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  2. Gracias Paula... Definitivamente es difícil, pero eso quiere decir que es posible....

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